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Santa Fe, Argentina. | .Jueves, 9 de Febrero 2012

Modifican varios artículos de la ley de fitosanitarios

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Limita las fumigaciones aéreas y lleva a 500 metros de cascos urbanos, como mínimo, la aplicación de glifosato. El kirchnerismo no acompañó al igual que otros sectores del justicialismo que se abstuvieron de votar. Ciancio irá el 28 a explicar la contratación directa de un operador provisorio de la autopista.

“La reforma fija un piso que es el derecho a la salud”, remató el socialista Raúl Lamberto. Antes, el arista Pablo Javkin aclaró que de convertirse en ley el texto votado “Santa Fe tendrá la legislación más restrictiva del país en uso de agroquímicos con el dato de que es una de las principales provincias agrícolas”. El oficialismo cerraba con fuertes discursos políticos la aprobación a una reforma de 15 artículos de la actual ley de fitosanitarios, la 11.273 en el medio de un curioso posicionamiento de los bloques opositores.

Es que el proyecto sobre el que hubo dictámenes en tres comisiones se originó en tres justicialistas (Federico Reutemann, Adrián Simil y Silvia de Césaris) y ninguno de los tres lo votó. El primero solicitó la vuelta del expediente a comisión por no estar de acuerdo con el dictamen elaborado por Asuntos Constitucionales y que era el que llegaba al recinto. Su moción no prosperó y entonces solicitó autorización para abstenerse. Los otros dos no estuvieron al momento de la votación pese a que la firma de Simil estaba en el último despacho acompañando a la mayoría.

El kirchnerismo, en cambio, se abstuvo, pero con fuertes críticas al accionar del gobierno provincial en lo que hace a la política tanto de producción como de medio ambiente. A los kirchneristas justicialistas se le sumaron los dos ex aliados oficialistas Marcelo Brignoni y José María Tessa. El obeidista Marcelo Gastaldi pidió abstenerse y Alberto Monti solicitó votar el dictamen elaborado por la comisión de Medio Ambiente que él integra. Ante esta situación del justicialismo es donde el oficialismo salió en defensa del trabajo realizado en materia de medio ambiente y a recalcar que el “endemoniado” glifosato tiene autorización del Senasa que lo considera entre los más inocuos de los agroquímicos.

En definitiva, la discusión sobre el tema agroquímicos terminó demandando la mayor parte de una extensa sesión de Diputados -previa al receso- donde también fueron aprobados sendos mensajes del Ejecutivo convalidando lo actuado por Fiscalía de Estado para llegar a acuerdos con policías y ex agentes del Banco de Santa Fe transferidos a la administración pública. En estos dos mensajes, el justicialismo hizo dictámenes propios marcando diferencias en la forma del pago.

Además, el cuerpo resolvió citar al ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio, para el 28 del corriente, con un previo cuestionario sobre lo actuado por la provincia en la contratación directa de un operador de la autopista Santa Fe - Rosario.

La pelea por fitosanitarios

El oficialista Antonio Riestra abrió el debate sobre las reformas a la vigente ley de fitosanitarios de la provincia dictada en los inicios de la década del 90 “cuando lejos estabamos de imaginar un modelo productivo como el que tiene hoy el país” y reconoció que después de cinco años el cuerpo llegó a consensos mínimos para votar un proyecto. “No vamos a conformar a todos pero sí vamos a intentar atender el bien principal que es salud de la población” explicó.

“No hubo consenso ni síntesis”, le dijo el kirchnerista Enrique Marín para quien el proyecto “busca maquillar el problema que ocasionan los agroquímicos ante las denuncias que tiene el gobierno de organizaciones no gubernamentales, ambientalistas, médicos y vecinos sobre los efectos en la salud de la población”.

Aseguró que la provincia necesita cada vez más de esos productos y tomó el fallo de la Cámara Civil y Comercial local que ordena a la provincia y a la UNL a elaborar un informe de situación ambiental de la provincia y sugirió esperar ese trabajo antes de avanzar con el proyecto. Brignoni sostuvo que la discusión de fondo debe ser el modelo productivo y cuestionó la falta de informes técnicos y sanitarios en el dictamen.

Después fueron los oficialistas Carlos Fascendini, Javkin y Lamberto los encargados de destacar que el dictamen era un avance sustancial a lo hoy existente. El primero aclaró que “hoy se fumiga sobre escuelas rurales, lagunas, humedales y no está prohibido. Se quiere cargar sobre la provincia la responsabilidad que tiene la Nación que es la que califica según el grado de toxicidad de los productos” para aclarar que el glifosato es -según Senasa- de los más inocuos. El radical sí rechazó el apoyo a uno de los artículos.

Javkin instó a comparar el dictamen con la ley vigente para pensar el voto. “La ley actual permite todo. No es lo mismo dejar la cosa así que avanzar en establecer límites” y explicó que restringe el uso de glifosato a 500 metros como mínimo de áreas urbanas, protege lagunas, humedales, escuelas rurales, establece un principio precautorio como piso y prohibe en toda la provincia el tratamiento en camiones o vagones, mediante cualquier producto fitosanitario, a granos, semillas o subproductos.

Lamberto cerró marcando la importancia del avance logrado y subrayó que el dictamen es avalado por el Poder Ejecutivo y se quejó de las críticas del justicialismo. “Santa Fe tiene que decir que el glifosato es malo y para el Senasa es inocuo” les preguntó.

Por Mario Cáffaro
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